Descripción y partes

La gaita sanabresa es un instrumento musical con un aire medieval y antiguo, lo que queda reflejado en su gran tamaño (tanto de los tubos como del fuelle) y en su moldurado, por lo general poco trabajado (sobre todo en las más antiguas). Las partes en que se divide la gaita sanabresa son:

Partes de la gaita sanabresa. Gaita construida por Juan Barrio, con la que toca actualmente Tarsicio Espada, uno de los Gaiteros de Pedrazales

Las maderas empleadas pueden ser muy diversas, aunque lo más tradicional es que sea de urz, que es como se denomina a un brezo muy abundante en la zona (Erica arborea), que le da un tono rojizo a la madera y una considerable dureza. Sin embargo, de las gaitas antiguas conservadas, se conocen algunas incluso de negrillo (olmo) y castaño, debido principalmente a la dificultad de encontrar piezas de madera de las dimensiones requeridas, reservándose estas piezas para los punteiros.

El fuelle suele ser de piel de cabrito, con una forma característica debida a la morfología del animal: el cuello encaja con la caja del punteiro, y las extremidades anteriores con las del roncón y el soplete.

 

Sin embargo, sin ningún género de dudas las piezas más importantes son la payeta y el payetón, especialmente la payeta. Son las cañas que por vibración hacen sonar el punteiro (que interpreta la melodía) y el roncón (que da el tono pedal). Se construían y construyen todavía de manera similar a las del resto de las gaitas, pero al no existir unas medidas estandarizadas cada gaitero las realiza basándose en su buen ojo, buen oído y en su pericia. Se suelen hacer a navaja.

Es difícil definir la afinación de la gaita sanabresa, pues no está atemperada, existiendo variaciones entre gaitas, e incluso se da el caso de dentro de un mismo punteiro. Por lo general, la gaita sanabresa es una gaita tumbal, afinada en Si bemol, aunque hay muchos ejemplos de gaitas afinadas en Do, en Re e incluso en La (por ejemplo, la gaita de Juan Barrio, el Gaitero Pedralba), siendo su gaita el único ejemplo que se conoce en esa tonalidad.

La escala de la gaita es distinta al del resto de gaitas del noroeste (excepto de la gaita alistana y trasmontana de Portugal, lo que parece revelar un origen común), con el 1º, 3º y 7º tonos rebajados ¼ de tono, dando en algunos casos unos intervalos de ¾ de tono. La digitación es por lo general abierta, aunque hay pruebas y reminiscencias en la forma de tocar de algunos gaiteros antiguos que indican que pudo ser semi-cerrada o semipechada. Actualmente, la ejecución de la escala consiste en ir levantando sucesivamente los dedos del punteiro, aunque algunas canciones y bailes requieren colocar dedos en posiciones intermedias.

Punteiro de Ceferino Espada,

construido por Juan Barrio

Para lograr una afinación correcta, y que la gaita lleve el menor aire posible, la payeta debe ir convenientemente humedecida (con agua, o como preferían algunos, con vino), y es normal proceder al raspado de las palas de la payeta para conseguir el efecto deseado.

Gaita del Gaitero de Pedrazales